Y es que en
Liverpool parece que nada ha cambiado con respecto al año pasado. A ese año en el que, decepción tras decepción, no se pudo salvar la temporada ni en la Champións como se venía haciendo los últimos años,y donde la grada de
Anfield ya se cansaba de que año si y año también la máxima meta del equipo fuese aspirar a una pobre cuarta plaza que le diese acceso a la Liga de Campeones.
Por esto, el club intentó cambiar la dinámica y con el fichaje del ex-Tottenham
Robbie Keane y la marcha de
Crouch, parecía que se iba a acabar el juego directo del año pasado cuando
Carragher, Hyypia o
Skrtel mandaban docenas de balones cada partido hacía
el esparrago inglés y que tantas decepciones trajo a los reds, reyes del empate la temporada pasada.
Pues bien, ayer comenzo una nueva temporada para el
Liverpool, con una nueva ocasión de dejar a los fantasmas atras, esos fantasmas que les persiguen desde el año 90 (el de la última Liga Inglesa conseguida por los de Anfield).
En la portería no cambiaba nada,
Pepe Reina sigue siendo el encargado de defender el arco red, en la defensa
Árbeloa tras quedarse fuera de la convocatoria de
Vicente del Bosque,
Hyypia un año más (y eso que parecía que no renovaría), como siempre
Carragher y la primera novedad,
Dossena. Lateral procedente de
Udinese, fichado este verano y que se estrenaba en el campo del
Sunderland como
red.
En el medio
Benitez optó por colocar una especie de doble pivote - rombo en el que debutaba el joven francés
Plessis que era el encargado de destruír el juego de la dupla
Malbranque - Diouf. En sus primero cuarenta y cinco minutos en la premier el chaval naufragó y se vió fuera del partido cada vez más, mientras
Malbranque, Richardson y
Diouf hacían lo que querían en los 3/4 de campo.
Steven Gerrard era el otro pivote, como todos los años, el inglés volcado al ataque intentando aprovechar su fuerte y colocado disparo. Las bandas para
Kuyt y
Benayoun, otro error de
Benitez, ya que ni el holandés ni el israelí tienen ninguna profundidad, quizá lo que le falta al Liverpool es un extremo puro, algo que solo es capaz de conseguir cuando esta
Babel en el campo, que pese a no ser su posición ideal, es el único que crea peligro desde la banda.
Arriba la pareja
Fernando Torres - Robbie Keane que tanta expectación creó cuando se cerró el fichaje del irlandés por el
Liverpool. Una pareja que tampoco dió una, y pese a que se ve que hay buen rollo entre ellos al ver ciertas imagenes posteriores al partido, lo cierto es que Torres solo pudo brillar cuando Robbie fué sustituido. Esperemos que esto sea por el mal juego del Liverpool hoy y que en el futuro puedan formar esa pareja letal que tanto ansian desde hace años.
En la primera mitad se vieron todas las carencias de los reds, ya que sin
Xabi Alonso el equipo perdió el poco toque del año pasado y sin profundidad en las bandas el control del juego lo llevaron los locales que con un peligrosísimo
Diouf muy activo durante los primeros cuarenta y cinco minutos crearon mucho peligro a la portería de
Reina. La primera ocasión para el senegalés fué a lo poco de empezar, una mala cesión de
Hyypia hacía su portero que se queda entre
Pinto y Valdemoro casi es aprovechada por Diouf, pero el ex del Bolton se durmió. Al filo de la media hora otro fallo defensivo de los red provocó que de nuevo Diouf, cabecease solo en el área para que Reina atrapase con dificultad en dos tiempos.

En la segunda mitad la entrada de
Xabi Alonso fué vital en el partido, ya que el
Liverpool consiguió tomar las riendas del encuentro y llevar peligro a la portería de
Gordon. Como ocasiones a destacar un disparo de
Benayoun que despejó el escocés, un tiro de
Torres que tropezó en
Robbie Keane a escasos centimetros de la linea de gol y varias faltas desaprovechadas por
Gerrard al borde del área. Y así llegamos a la misma historía de siempre, escasos minutos para el final, buen pase de primeras de Xabi hacía Fernando que desde la frontal pega un zapatazo raso, pegado al palo y que le da los tres puntos al Liverpool.
Pero como no es la primera vez que sucede, ya nos conocemos esta historía, y no se puede vivir de la inspiración de un jugador en un momento determinado durante toda la temporada, más le vale al
Liverpool espabilar, a no ser, que se queden otro año con la única esperanza de llegar lejos en la champions.
Artículo escrito por Carlos Gallego, alias Pichín.